[object Object]
Hito

Permanencia del objeto

Media esperada
meses
Ventana
6–24 meses

Contenido teórico

¿Qué es la permanencia del objeto?

Es la capacidad cognitiva de comprender que los objetos y las personas siguen existiendo aun cuando no se pueden ver, oír, tocar ni percibir a través de ningún otro sentido.

Para un recién nacido, el mundo funciona bajo la premisa de "si no lo veo, no existe". Cuando un objeto sale de su campo visual, este deja de existir en su mente. El desarrollo de la permanencia del objeto marca el paso de un estado puramente reflejo a la capacidad de generar representaciones mentales, lo que sienta las bases de la memoria, el lenguaje y el pensamiento abstracto (Mounoud, 2001).

¿Quién la descubrió?

Fue descubierta y teorizada por el psicólogo y epistemólogo suizo Jean Piaget durante la década de 1930.

Piaget llegó a esta conclusión mediante la observación detallada y sistemática de sus propios hijos en su entorno natural. En su obra fundamental La construcción de la realidad en el niño (publicada originalmente en francés en 1937), Piaget describió que esta habilidad no es innata, sino que se construye de forma gradual a lo largo de seis subetapas durante el período sensorio-motor (desde el nacimiento hasta aproximadamente los 24 meses de edad) (Castaño, 2005; Ortiz Soto, 2013).

En la vida real

La evolución de esta capacidad transforma la manera en que el bebé interactúa con sus cuidadores y su entorno doméstico. Se vuelve latente en tres escenarios clásicos:

El juego de "cucú-tras" (Peek-a-boo)

  • Antes de la permanencia del objeto: Cuando un familiar se cubre la cara con las manos o una manta, el bebé menor de 6 u 8 meses cree genuinamente que la persona ha desaparecido, lo que puede provocarle indiferencia.
  • Cuando empieza a consolidarse: El bebé entiende que el rostro sigue ahí. Al destaparse, el factor sorpresa y la confirmación de su hipótesis le causan risa. Más adelante, entre los 9 y 12 meses, el propio bebé intentará quitar las manos del adulto para buscar activamente el rostro oculto (Castaño, 2005).

La ansiedad por separación

  • Alrededor de los 8 meses, es común que un bebé llore intensamente cuando su madre o padre sale de la habitación (por ejemplo, para ir a la cocina). Esto ocurre porque el niño ya sabe que el progenitor sigue existiendo en algún lugar, pero carece de la noción del tiempo para saber si regresará o no. La noción de permanencia genera el deseo y la necesidad de buscar o reclamar la presencia de ese objeto/persona ausente.

La búsqueda de juguetes perdidos

  • Si a un bebé de 5 meses se le cae un juguete de la trona o se le cubre parcialmente con un cojín, perderá el interés de inmediato. Sin embargo, hacia los 10 o 12 meses, si ve que su hermano esconde un juguete debajo de una manta, el niño gateará y levantará deliberadamente la manta para recuperarlo. Esto demuestra que mantiene una representación mental activa del juguete (Mounoud, 2001).

Te puede interesar si sientes…

Conexiones

Autores y Referencias